“Romario, un jugador de dibujos animados”
– Jorge Valdano

Para muchos, un flojo. “No marcaba nunca”, recordarán otros. Pero fue un grande. Qué duda cabe. Es pequeño, hábil y talentoso. Veloz como nadie, dueño de una gambeta prodigiosa y poderes mágicos para dormir arqueros mientras acostaba a la pelota, su amada, en la red. Sí, Romario fue un grande. Hoy, a los 41 años sigue siendo, como lo fue toda la vida, un amante de la noche. Y sigue jugando, domingo a domingo, para intentar batir la marca: 1.000 goles. Y así despedirse para siempre. Para quienes todavía recuerdan sus hazañas con la “globa” y para quienes nunca tuvieron el placer de verlo jugar, un video con sus proezas. Disfruten.

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